“Desde la noche que sobre mi se cierne,
negra como su insondable abismo,
agradezco a los dioses si existen por mi alma invicta.
Caído en las garras de la circunstancia
nadie me vio llorar ni pestañear.
Bajo los golpes del destino
mi cabeza ensangrentada sigue erguida.
Más allá de este lugar de lágrimas e ira
yacen los horrores de la sombra,
pero la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el camino,
cuán cargada de castigo la sentencia.
Soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.”
Venia en el metro escuadrón 201 rumbo a garibaldi. Pensaba sobre un momento tenso que había ocurrido... Tal vez soy motivo de pena... Paso un señor que según pedía ayuda para caminar por el vagón mientras pedía limosna... Zas!!! El metro se freno de trancazo la chica sentada junto a mi salio deslizada por los asientos. Un señor se percato que un muchacho se había aventado a las vías. Luego de unos minutos paso el chófer diciendo que había un arrollado y que debían desalojarnos. La gente se quejo una chica que lo vio todo cayo en shock y la llevaron al modulo de ahí. La gente le reclamo a los policías su reembolso les gritaban rateros y todos chismeaban sobre el arroyado. Las opiniones eran que mejor se hubiera pegado un tiro que por su culpa no había servicio. No vi a alguien que le naciera decir una oración en la mente o algo. El tipo sobrevivió. Cruz roja se lo llevo y la verdad me di cuenta que...
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